May
12

Cuidar de la familia cuando se vive lejos

Cuidar de la familia cuando se vive lejos. Irse a vivir lejos de tu país y salir de casa siempre es duro, empiezas de cero en un lugar que no conoces y, normalmente, con gente que no conoces. Si la cultura es distinta se suma otra barrera. Es un gran cambio y los cambios suelen dar miedo porque salir de la zona de confort genera inseguridad por lo que va a venir y por todo lo que se deja atrás.

Al irse es inevitable preocuparse por el estado de los seres queridos y sentirse intranquilo al no saber cómo se encuentran en todo momento, sobre todo en situaciones en las que el familiar es mayor o dependiente. Esta situación se agrava cuando hay mucha distancia de por medio y, por desgracia, no es posible acudir a casa del familiar de forma frecuente para hacerle compañía o para comprobar que todo está bien.

Las decisiones de salir a buscar mejores condiciones laborales y buscar un futuro mejor para su familia contradictoriamente los aleja de sus mismos familiares. Estos motivos, sumados a las personas que cambian de país, por estudios, o por la necesidad de un cambio de vida o por amor, son bastante frecuentes y todos ellos tienen algo en común: dejar a la familia atrás, algo que puede ocasionar intranquilidad y desconfianza.

Aún así, este sentimiento de intranquilidad no debería ser una razón para rechazar una buena oportunidad de trabajo o para cambiar de vida. Se debe dar la vuelta a la situación y convertir esta inseguridad en seguridad y tranquilidad, sabiendo que la familia está bien, aunque esté lejos. Existen diversas medidas y herramientas que pueden proporcionar seguridad y ser de gran ayuda cuando nos enfrentamos a situaciones de este estilo.

Delegar, de forma parcial, la supervisión del familiar. Esta opción consiste en solicitarle a una persona de tu entorno o del entorno del familiar, bien sea un vecino u otro familiar si puede visitarlo de forma frecuente para comprobar que todo está bien. No consideramos que sea la mejor opción ya que puede suponer una carga para la otra persona y puede no generar la misma confianza y seguridad que si uno mismo cuida a la persona.

Realizar llamadas o videollamadas. Esto es algo importante que los familiares siempre agradecen y a su vez nos tranquiliza. Es una buena manera de ponerse al día y comprobar que todo está bien. Si se prefiere también se puede hacer videollamada, una forma de tener una conversación más cercana.

Contratar a un cuidador o a una cuidadora. Esta opción está bien cuando la persona mayor empieza a no valerse por sí misma, cuando empieza a sufrir un deterioro cognitivo que queda patente en las actividades que realiza en su día a día. Contratar a una persona que la cuide y se encargue de que no le suceda nada malo puede tranquilizar de forma considerable a los familiares. No obstante, cuando el estado mental y físico del familiar es bueno y, por tanto, puede valerse por sí mismo no es una opción recomendable ni necesaria.

Velar por la economía y seguridad de su familia en la medida en que la economía personal lo permita y en el caso que los familiares, como padres, hermanos o hijos lo requieran apoyar  con gastos básicos,  ayuda económica para alimentos, o  el pago de alquiler de una vivienda que garantice un techo seguro para resguardar la familia, en ese caso muy importante hacer nosotros mejor administración de estos recursos, en Unión Andina podrás garantizarle un techo a los tuyos con el mismo dinero que envías de alquiler , esto te permitirá no solo proveerles de un techo, sino rentabilizar tu dinero y construir tu patrimonio en Colombia.

Esperamos que estos consejos hayan sido de tu utilidad.

Responder comentario

Abrir chat
1
¡Hola!
¿Cómo podemos ayudarte?